Será que soy demasiado oligarca, elitista, cipayo, vendepatria, gorila… ¿o el problema será que miro demasiado el Refugio de la Cultura, con Osvaldo Quiroga?
Acabo de llegar de mis vacaciones. Busqué un lugar con poca gente y relativa tranquilidad. Dentro de todo, lo encontré. Ahora miro esta foto de Mar del Plata y no puedo entender cómo alguien va a veranear a un lugar así. ¿Esto son vacaciones? No hablemos del precio, porque Mardel es bastante caro.
Seguramente hay algo que no entiendo. Es así: cuando uno es de la Alta no puede comprender ciertas cosas.
Se habla mucho de que el peronismo es el único que puede gobernar en la Argentina. Pero el único gobernante peronista que logró entregar el poder en tiempo y forma a otra persona fue Menem (si quieren lo incluímos a Kirchner, aunque yo creo que éste es el mismo gobierno).
Los radicales entregaron dos veces el poder a otro: Yrigoyen y Alvear. Y fueron obligados a irse antes en seis oportunidades (incluyendo a Frondizi y el olvidado Ortiz).
El peronismo no terminó su mandato en cinco oportunidades. Perón, Cámpora, Isabel, Rodríguez Saá y Duhalde (recuerdo que tuvo que adelantar por la represión en el puente Puyerredón).
Aclaro que -como criterio metodológico- tomo como mandato concluído a aquel que le entrega la banda presidencial a otro, tras haber cumplido sus mandatos en tiempo y forma. Por eso, no lo incluyo a Perón que nunca logró hacer un traspaso.
Es cierto que el peronismo gobernó más tiempo, porque disfruta el poder y no le teme. Pero ese mismo uso y abuso del poder, se vuelve un boomerang en determinado momento en que los "abusados" se rebelan y buscan ir por la cabeza del abusador.
La Argentina necesita otro tipo de gobernantes, que por ahora no aparecieron. Alguien que ejerza el poder con altura y sin prepotencia, socializando los logros y asumiendo culpas. Y que cuando termine su mandato acepten irse a su casa a descansar, escribir sus memorias y ayudar desde otro lugar a la democracia argentina.
Son para mí, y para muchos de nosotros, un mundo desconocido. Uno pasa días, meses, años yendo al mismo baño público del mismo lugar, pero pocas veces se pregunta qué hay del otro lado. Y cada tanto, por alguna razón, me encuentro con que allí dentro hay un universo absolutamente desconocido.
Ayer, a instancias de una compañera, descubrí que en el baño de mujeres de mi nuevo laburo hay un detector de personas que tira desodorante cuando alguien se va del baño. También hay un perchero. Nunca terminé de entender por qué en los baños femeninos hay tantos accesorios.
El proyecto que el Gobierno denominó “asignación universal por hijo”, no es universal. Como tantos otros -incluyendo el de De Narváez y la Iglesia- es universal para los pobres. Es decir, que siguen siendo subsidios a los que la autoridad consideran pobres. ¿De qué manera accederán los “pobres” a ese plan? ¿Quién se lo gestionará? ¿Cómo evitarán que los planes se dupliquen en el caso de los padres solteros?
La asignación universal, para ser “universal” tiene que llegar a todos los chicos. No sólo a los que un gobierno determina. Si es para todos, nadie elige quién cobra y quién no. Si es para todos, es un derecho y no un regalo.
El proyecto del Gobierno en cambio:
Mantiene las asignaciones familiares para los trabajadores formales, que la perciben actualmente.
Asigna $180 para cada hijo de desocupados o trabajadores en negro. No se especifica cómo se hará el relevamiento de quiénes están en esa condición ni cómo serán asignados.
Quedan excluidos del beneficio los hijos de aquellos que pagan impuesto a las Ganancias. Pero se mantiene la deducción que rige actualmente que les permite a estos contribuyentes que deduzcan un monto fijo por hijo menor de edad de su pago de Ganancias.
Trabajar en TN me obliga a estar muchas horas (al menos en el trabajo) mirando este canal. Cada 15 minutos hay un corte en que indefectiblemente pasan esta tremenda publicidad. Si me agarra un brote psicótico y mato a alguien, no es mi culpa. Lo aclaro.
Un pensamiento me anda dando vueltas por la cabeza desde hace varios días. Trato de reconstruir la escena de alguna manera, la pienso y la repienso. ¿Cómo habrá sido la reunión -el momento, el instante- en que a la Comisión Directiva de Racing se le ocurrió traer al alemán Mathäus para que dirija al equipo?
¿Quién habrá dicho la frase "tengo un alemán que es bárbaro"? ¿Por qué fueron a buscar un alemán y no un noruego, checo o bieloruso? ¿Por qué ese alemán y no otro? No tenía grandes títulos, no tenía predilección por la Argentina… ¿Influyó la diéresis en la elección del nombre? ¿Por qué pensaron que el tipo vendría a dirigir a un club quebrado de la Argentina? Por otro lado, ¿qué le habrá pasado por la cabeza a este muchacho Mathäus para querer venir a Racing?
Más allá de lo bizarro de estas escenas que pasan por mi cabeza, también me queda una reflexión seria: así es como piensa la mayoría de la dirigencia argentina. Realismo mágico. Creen que un mesías los va a salvar de todos sus padecimientos. No se antepone el proyecto, que es lo que habría que hacer racionalmente. Sólo hay realismo mágico.
Ahora que no trabajo más en casa, el problema se agudizó. Pero ya lo venía arrastrando desde hacía mucho tiempo, porque en mi casa tengo dos computadoras. A veces me tocaba laburar en una y a veces en la otra. Pero los archivos eran siempre los mismos. La primera solución fue ponerlas en red. Pero no era del todo práctico: las dos máquinas tenían que estar todo el tiempo prendidas y si me llevaba la notebook a otra parte, no podía acceder a nada desde la otra máquina.
Durante un año usé el sistema de “Mi Maletín”, que viene con Windows. Pero las actualizaciones entre los archivos de una computadora a la otra no se hacían muy bien.
En síntesis, muy recomendable.
Así descubrí Dropbox, un programita muy simple pero maravilloso. Lo instalás en todas las computadoras que quieras, ponés todos tus archivos en una carpeta de tu PC o Notebook y automáticamente se actualizará en tus otras computadoras cada vez que te conectes a Internet. Y también podés acceder a tus archivos on line desde cualquier parte que tenga conexión.
Como contaba en un post anterior abandoné el freelancismo full time y ahora estoy trabajando 9 horas por día en la redacción de TN, el canal que va a desaparecer. Es raro que me mudé allí no por la tranquilidad económica que me ofrece el sueldo fijo, sino por la proyección que ofrece estar en uno de los medios más importantes del país. ¿Qué pasará si se aprueba la ley de medios? Es algo que da para otra discusión, que no me interesa plantear en este momento.
El cambio tiene hasta ahora muchas cosas positivas y algunas negativas. Una de ellas es que no estoy pudiendo actualizar mi blog. Y como consecuencia directa, las visitas -que venían creciendo lindo desde el lanzamiento- se desplomaron. Querría actualizarlo más seguido. Pero necesito técnicas prácticas. Si alguno la tiene, avise.
De todos modos, calculo que a medida que entre en confianza en el nuevo laburo, podré hacerme un tiempito para estas cosas.