Categoría: Política

Matrimonio gay: así votarán los senadores

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Les presento un punteo de elaboración propia sobre cómo va a votar cada senador mañana.

Lamentablemente para quienes estamos a favor del proyecto de matrimonio gay, la propuesta va a perder 37 a 31. No se pudo confirmar el voto del senador oficialista Mario Colazo y cuatro se ausentarían de la votación. Los números pueden variar especialmente si se tiene en cuenta que el Gobierno está pidiendo a algunos senadores que están en contra del proyecto que se levanten a la hora de votar.

Es importante aclarar, como se dijo en el post anterior, que las posiciones trascienden las cuestiones partidarias, ya que tanto oficialistas como opositores quedaron de un lado y del otro del mostrador indistintamente.

Aquí el listado:

Kirchnerismo y aliados (20)

Banicevich, Jorge Esteban

Calcagno y Maillman, Eric

Corradi de Beltran, Ana

Corregido, Elena Mercedes

Diaz, Maria Rosa

Fellner, Liliana Beatriz

Fernández, Nicolás Alejandro

Filmus, Daniel Fernando

Fuentes, Marcelo Jorge

Guastavino, Pedro Guillermo Angel

Guinle, Marcelo Alejandro Horacio

Martinez, Jose Carlos

Osuna, Blanca Ines

Pampuro, José Juan Bautista

Quintela, Teresita

Parrilli, Nanci Maria Agustina

Pichetto, Miguel Ángel

Rojkes de Alperovich, Beatriz Liliana

Torres, Eduardo Enrique

Maza, Ada Mercedes

Vigo, Elida

Radicalismo y aliados (9)

Artaza, Eugenio Justiniano

Cabanchik, Samuel Manuel

Estenssoro, María Eugenia

Juez, Luis Alfredo

Martínez, Alfredo Anselmo

Morales, Gerardo Rubén

Sanz, Ernesto Ricardo

Morandini, Norma.

Giustiniani, Rubén Héctor

Peronismo Federal (1)

Latorre, Roxana Itatí

En contra

Kirchnerismo y aliados (10)

Bermejo, Rolando Adolfo

Biancalani, Fabio Dario

Bortolozzi, Adriana Raquel

Corpacci, Lucia Benigna

Gioja, Cesar Ambrosio

Jenefes, Guillermo Raúl

Lores, Horacio

Mansilla, Sergio Francisco

Mayans, José

Pérsico, Daniel Raúl

Radicalismo y aliados (14)

Cano, Jose Manuel

Castillo, Oscar Aníbal

Cimadevilla, Mario Jorge

Marino, Juan Carlos

Meabe, Josefina Angelica

Mestre, Ramon Javier

Monllau, Blanca Maria del Valle

Montero, Laura Gisela

Nikisch, Roy Abelardo

Petcoff Naidenoff, Luis Carlos

Rached, Emilio Alberto

Roldan, Jose Maria

Vera, Arturo

Verani, Pablo

Peronismo federal (11)

Basualdo, Roberto Gustavo

Bongiorno, Maria Jose

Di Perna, Graciela Agustina

Escudero, Sonia Margarita

González de Duhalde, Hilda Beatriz

Higonet, Maria de Los Angeles

Negre de Alonso, Liliana Teresita

Reutemann, Carlos Alberto

Rodríguez Saá, Adolfo

Romero, Juan Carlos

Verna, Carlos Alberto

Otros (1)

Perez Alsina, Juan Agustin

Ausentes (4)

Kirchnerismo y aliados

Iturrez de Cappellini, Ada Rosa del Valle

Riofrío, Marina Raquel

Viana, Luis Alberto

Peronismo Federal

Menem, Carlos

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Feriado polémico

Dice el amigo Ziblat.

“No me gusta que el 24 de marzo sea feriado. Feriado, para la gran mayoría de la gente, es un día de descanso, de vacaciones, es decir, un día feliz. Que sea un día para recordar, y para que la memoria esté presente todo los años no significa que se deba transformar el día en un feriado. En todo el mundo, generalmente, los días para recordar hechos trágicos son aquellos donde hay algún acontecimiento para destacar. Dos ejemplos que se me vienen a la cabeza: el Día del Holocausto, según la ONU, es el 27 de enero, día de liberación del campo de Auschwitz, y el Iom HaShoa (también significa día del holocausto) cae, según el calendario hebreo, el día del levantamiento del guetto de Varsovia. Creo que hay fechas mejores para recordar la dictadura y evitar que vuelva a suceder: 30 de octubre (los argentinos volvieron a votar en libertad), 10 de diciembre (el regreso definitivo de la democracia) o, como dice Strassera, el día de inicio del Juicio a las Juntas (algo que el candidato presidencial del PJ quería evitar, ya que decía que aceptaba la ley de autoamnistía de los militares…).”

A mí también me hace ruido el feriado. Aunque también me entusiasma que la gente pueda ir a las marchas sin problemas y conmemorar la fecha a su manera.
Pero me parece interesante analizar a un pueblo por lo que recuerda: ¿queremos reflejarnos en la oscuridad de los años de plomo o en el renacer de la primavera democrática?

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Lo atamo con alambre, lo atamo

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Ahora Chiche Duhalde dice que la oposición está atada con alfileres. El argumento fue similar al que usó el oficialismo hace unas semanas. “No pueden tener mayoría en las comisiones porque no son un grupo sino varios”. Son afirmaciones (o chicanas) sin sentido, de un lado o del otro.

Nunca escuché a Lula quejarse por tener que gobernar con un parlamento adverso y atomizado. O si lo hizo, no fue en los términos que protesta el gobierno argentino. En el parlamento brasileño hay 20 grupos parlamentarios y de 513 diputados sólo 83 son del Partido de los Trabajadores de Lula. Y así fue todo su mandato. Todos los que no pertenecen al PT son de otras fuerzas políticas. Pero, al igual que en la Argentina actual, no hay una fuerza opositora mayoritaria. Así, las alianzas van girando y muchas fuerzas son aliadas al gobierno, otras son opositoras y cada tema va necesitando nuevos consensos.

Lo mismo se puede replicar en España, donde hay 6 fuerzas parlamentarias. SI bien el socialismo tiene mayoría, basta que el Partido Popular se junte con el resto para obstruir cualquier medida gubernamental. En Italia, como siempre, el conflicto es aún mayor. Hay 11 bancadas y 5 legisladores que no integran ningún bloque. También es un esfuerzo ponerse de acuerdo.

El error en la Argentina es creer que “la” oposición puede actuar como un bloque político único. Eso no existe ni es deseable. Lo interesante es que cada fuerza política vote de acuerdo a sus convicciones y promesas de campaña. También puede hacerlo de acuerdo a sanos intereses (sin contar los intereses no sanos). Así, en cada tema, unos y otros deberán negociar, pensar estrategias y llegar a votaciones que serán siempre muy parejas.

No es malo ni para unos ni para otros que la oposición esté atomizado. Pero se debe ser claro frente a la sociedad. En el Parlamento cada uno debe atender a su juego.

No es universal

El proyecto que el Gobierno denominó “asignación universal por hijo”, no es universal. Como tantos otros -incluyendo el de De Narváez y la Iglesia- es universal para los pobres. Es decir, que siguen siendo subsidios a los que la autoridad consideran pobres. ¿De qué manera accederán los “pobres” a ese plan? ¿Quién se lo gestionará? ¿Cómo evitarán que los planes se dupliquen en el caso de los padres solteros?

La asignación universal, para ser “universal” tiene que llegar a todos los chicos. No sólo a los que un gobierno determina. Si es para todos, nadie elige quién cobra y quién no. Si es para todos, es un derecho y no un regalo.

El proyecto del Gobierno en cambio:

  • Mantiene las asignaciones familiares para los trabajadores formales, que la perciben actualmente.
  • Asigna $180 para cada hijo de desocupados o trabajadores en negro. No se especifica cómo se hará el relevamiento de quiénes están en esa condición ni cómo serán asignados.
  • Quedan excluidos del beneficio los hijos de aquellos que pagan impuesto a las Ganancias. Pero se mantiene la deducción que rige actualmente que les permite a estos contribuyentes que deduzcan un monto fijo por hijo menor de edad de su pago de Ganancias.

Promesas…

Dijeron que era para eficientizar la Justicia. Que no iba a servir para controlarla. Hoy, a tres años del cambio al Consejo de la Magistratura (el órgano que elige y remueve a los jueces) quedó demostrada la realidad. El Gobierno usa su mayoría en el Consejo para apretar a los jueces.

Dijeron que estatizaban las AFJP para cuidar la plata de los jubilados. La oposición advertía que se usaría ese dinero para pagar cuentas corrientes. El Gobierno decía que no. Quedó demostrado que se está usando esa guita para cualquier verdura. Probablemente, los jubilados hayan pagado con el dinero del Anses parte de la campaña de este año.

¿Por qué no van a usar esta nueva ley -que tiene muchísimos puntos buenos- para controlar a los medios?

Lo que más me gusta de esta ley es el artículo 40°. Es hasta bizarro.

Dice  así: “La autoridad de aplicación deberá en forma bianual, y en virtud de la aplicación de las nuevas tecnologías, revisar las reglas establecidas en el artículo 38 y 39 (la asignación de licencias) con el objeto de resguardar la competencia, el interés público, y promover el pluralismo y el desempeño de los prestadores de la actividad, preservando los derechos de los titulares de licencias o autorizaciones al momento de la revisión”

Las negritas son mías. ¿Qué es resguardar el interés público y promover el pluralismo? ¿Quién decide eso? ¿Alcanza con que el gobierno prometa que no va a perseguir a los medios? Esta redacción preocupa, aún cuando haya otros 169 artículos que puedan ser positivos.

La selección, metáfora de la Argentina

maradona y bianchi

Muchos lo olvidan. Pero por octubre de 2008 se disputaba quién dirigiría la selección nacional. Había dos opciones, Diego Maradona o Carlos Bianchi. Tantas veces dijo que no el Virrey, que quedó instalado en el imaginario colectivo que esta vez también se había negado. Sin embargo, rastreando los archivos de la época, podemos ver que esta vez sí estaba dispuesto a aceptar.

Pero el dedo de un presidente, con el aval de un montón de dirigentes que sólo saben decir que sí, tomaron la decisión.

Maradona fue el mejor jugador y tiene un carisma increíble. Cualquier jugador se sentiría motivado al estar bajo sus órdenes. Tiene muchos problemas en su vida personal, pero cualquiera puede cambiar y no está mal darle una oportunidad de dirigir a un equipo.

El problema es otro. De un lado, tenían a un director técnico experimentado, que ganó cuanto torneo disputó. No sólo hizo campeón del mundo a Boca,  sino también al modesto Vélez de los ’90, que casi no tenía figuras rutilantes. Un tipo que en base a trabajo, conocimientos y actitud, logró alcanzar la cima en los clubes que dirigió.

Del otro lado, había un tipo con mucho carisma, pero que nunca fue director técnico, nunca estuvo al frente de un plantel y usaría la selección para probar a ver qué onda como técnico.

A todos nos gustaría creer que Maradona, con su ¿capacidad de liderazgo? puede hacer que la selección sea campeona del mundo. A todos nos gusta creer en el Mesías, en el realismo mágico. Queremos creer que el problema fue la cancha de River, que falta mística, que dos o tres carteles y un video pueden motivar a cualquiera y ganarle al mejor equipo del mundo.

Los logros en la vida no se consiguen por arte de magia. Es el laburo lo que hace que las cosas salgan bien: las horas de vuelo, la experiencia, el estudio… todas cosas que los argentinos olvidamos. La creatividad, la motivación, la picardía, son importantes, pero no pueden ser todo para conseguir los objetivos.

Maradona, como tantos líderes argentinos actuales y pasados, se creyó el verso de que es Dios. Y que con eso sólo puede hacer que la Argentina gane partidos. Y lo peor es que muchos coinciden con este diagnóstico.

¡Basta de realismo mágico!

Los logros del Gobierno de Cristina

En estos días en que se debate la nueva ley de Radiodifusión (o de medio audiovisuales o como quieran llamarle), muchas personas que se definen como “anti-kirchneristas” me comentaban que pese a sus posiciones políticas, les parece desmedido el tratamiento que los medios hacen al gobierno de Cris. Me decían que estaría bueno, que mechen las cosas negativas con las positivas que seguramente también existen.

Uno a veces accede a noticias que otros no. Y no estoy hablando de tener fuentes calificadas, sino de que -además de leer Clarín- leo diarios oficialistas, páginas web oficiales, etc. Y en función de eso casi que puedo asegurar: este gobierno no tuvo (casi) ninguna buena noticia para anunciar en toda su gestión.

Que quede claro que estamos hablando del Gobierno de Cristina. El de Néstor, en cambio, tiene en su haber la derogación de Obediencia Debida y Punto Final, el impulso al tema de los Derechos Humanos, un aumento de sueldo extraordinario a los docentes (muy superior a la inflación del período), aumentos considerables a los jubilados, llevó la desocupación a un dígito lo cual contribuyó con el descenso de la pobreza, le pagó al Fondo Monetario Internacional, renegoció la deuda externa, mantuvo el superávit fiscal, reformó la Corte Suprema de Justicia que hoy es un organismo intachable, creó junto al Congreso nuevas leyes educativas sancionadas con un relativo consenso, no reprimió los conflictos sociales… Néstor Kirchner dejó, al menos a mi criterio, un país mucho mejor que el que encontró. Cada una de esas cosas a favor, puede ser discutida. Algunos dirán que la renegociación de la deuda no fue buena; otros sostendrán que algunas de las medidas que yo señalo como positivas (ej: no reprimir) son la semilla a algunos problemas que hoy tenemos. Y puede ser o no. En todo caso, no me interesa discutirlo ni conmigo mismo. Son cosas que resultaron positivas para ciertos sectores de la sociedad, independientemente de que uno esté de acuerdo o no.

Veamos ahora qué pasa con el Gobierno de Cristina. Hoy se necesitan indefectiblemente medidas que corrijan el rumbo de algunas cosas que se hicieron mal en los últimos años. Como siempre, de eso se trata dirigir: ir corrigiendo las cosas que están mal. Porque además de las cosas buenas que hizo Néstor, también hizo muchas cosas malas. El problema es que Cristina está gobernando como si esos cuatro años anteriores no hubieran existido. Veamos cuáles pueden ser las buenas noticias.

1) Lanzamiento de un nuevo programa social. Ya no es una buena. Son programas extremadamente focalizados que ayudan a pequeños grupos más o menos necesitados. No hay información clara de cómo acceder a él. Las páginas web de los organismos oficiales sólo anuncian el anuncio (valga la redundancia) pero no explican cómo se implementa ni comentan la marcha del plan.

2) Anuncian la creación de obra pública (autopista, escuela, etc). Tampoco es buena noticia. Ambas gestiones K se caracterizaron por anunciar varias veces el lanzamiento de cada construcción. La buena noticia sería la inauguración. Pero, lamentablemente, eso no pasa. En general todo se lanza y se frena. Basta para eso ver esta nota de Clarín de hoy.

3) Aumento a los jubilados. Después de tantos años de gestión, cualquier aumento es insuficiente. Máximo cuando se usa la caja del Anses para otras cosas. Hoy la plata para aumentar a los jubilados está. Y los incrementos no deberían ser en virtud de un capricho presidencial, sino de una ley sólida que lo ate a los aumentos de sueldos. Hoy la ley existe, pero dejó a los jubilados muy mal parados.

4) Aumentos de sueldos mínimos. Nunca sirven siquiera para compensar la inflación que se oculta y se digita.

5) Creación de subsidios a un sector. Quedó demostrado que los subsidios se manejan por mecanismos tan engorrosos que es casi imposible cobrarlos. Especialmente para los chicos que no tienen estructura jurídica administragtiva para hacerlo. Entonces, como con los planes sociales, otra vez hacen agua. En cambio, sería muy bien recibido una rebaja de impuestos con la consecuente rebaja de subsidios. Por ejemplo, al sector del agro esto le vendría muy bien. Pero acá la lógica pareciera ser tener la plata, para poder tener el control de las situaciones.

Hasta aquí un breve panorama. Noticias que deberían ser buenas, se convierten en neutras por un simple motivo: no son medidas verídicas. Es el Gobierno el que debe generar el impacto suficiente para que los medios publiquen noticias “positivas”. Eso sólo se logrará con un cambio de estilo: planes sociales universales y transparentes, subsidios transparentes, rebaja de impuestos, inauguración de obras públicas (en lugar de anuncios), recomposición del Indec y claridad en los haberes jubilatorios serían algunos de esos pasos para recuperar la credibilidad.