Etiqueta: De Narváez

Opinión Sur Joven – Julio

Ya salió Opinión Sur Joven de Julio.

Cómo viven la crisis en Nueva York

Ilustración: Lorena Saúl

Consejos de argentinos para sobrevivir a la crisis

Leila Mucarsel, columnista de Opinión Sur Joven está viviendo por seis meses en Nueva York, la capital financiera del mundo. Desde allí, con la mirada de una argentina ya acostumbrada a estar en crisis económica permanente, nos cuenta cómo la viven hoy los neoyorkinos.

Las mentiras de la gripe A

(Y algunas de sus verdades)

Por alguna extraña razón una simple gripe, se transformó en la mente de las personas en una de las mayores tragedias del siglo XXI. Aquí un documento oficial con los mitos y las verdades de la pandemia.

Ilustración: Pitarque
Ilustración: Pitarque

Después de las elecciones

En la Argentina hubo elecciones legislativas y, más allá de los resultados, quedó un sabor amargo: no sólo pocos sabían qué se votaba sino que además, al finalizar el comicio, quedaron más dudas que certezas.

Hacia una economía inclusiva, sustentable y emprendedora

Cristian Bergman cree que la crisis económica mundial obliga a repensar paradigmas. En ese marco, es fundamental el rol de los emprendedores para impulsar nuevos negocios que den trabajo y aporten valor agregado.

Acciones cotidianas para cuidar la Tierra

Lejos de las grandes organizaciones ambientalistas, muchas personas deciden aportar su granito de arena en pequeñas acciones de la vida cotidiana para cuidar al medioambiente. Daniel Galvalizi cuenta algunos ejemplos.

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Peras al olmo

Presidentes

 

Los políticos son lo que son. Como todos nosotros somos lo que somos y difícilmente vayamos a cambiar. Podemos modificar, con mucha terapia de por medio, algunos aspectos de nuestra personalidad. Pero no podemos cambiar nuestra esencia.

Menem resultó un oportunista. De la Rúa no dejó de ser Fernando de la Duda, pese a que los publicitarios intentaron mostrarlo como un hombre enérgico. Pese a sus primeros dos años de gestión, en que se lo vio más abierto, Kirchner demostró ser un autoritario: los pronósticos de los habitantes de Santa Cruz se cumplieron fielmente.

Los argentinos tendemos a creer en el realismo mágico. Que un tipo sin experiencia como director técnico puede sacarnos campeones del mundo, “porque es Dios”. Creemos en las historias de gobernadores que transformaron sus provincias y desoímos las voces opositoras que revelan la verdad de la situación de esos feudos.

Creemos porque la fe es lo último que se pierde, pero eso nos impide ver la realidad.

Macri es un vago, un chanta. Un tipo ve la vida como una escalera al poder. No está preparado para gobernar. No formó equipos de gobierno cuando era candidato a Jefe de Gobierno porteño. No tuvo plataforma ni propuestas para la ciudad. Cuando resultó electo, convocó a un extrapartidario para el ministerio más importante de su gabinete: el ex juez Guillermo Montenegro no había participado de sus equipos hasta junio de 2007. ¿Entonces podemos decir que el PRO tenía un plan de seguridad? En su gestión demuestra día a día que no tiene planes en ninguna de las áreas. En la campaña de este año se repite el escenario: ni una sola propuesta.  ¿Por qué alguien puede creer que Macri será un buen gobernante nacional?

Francisco de Narváez financió la campaña de Menem en 2003, luego se pasó al duhaldismo, trató con el kirchnerismo, no lo dejaron… pasó por el lavagnismo, se abrió, hizo alianza con Macri, la rompió y la retomó. Está hace un año haciendo campaña, lo cual viola la ley electoral. Tampoco abundan sus propuestas. ¿Por qué creemos que dejará de ser tan ecléctico en caso de gobernar? ¿Por qué pensar que -una vez en el gobierno- se dejará de rodear de impresentables?

Elisa Carrió fue la más férrea defensora de De la Rúa en la campaña de 1999. Lo dejó a principios de 2000 con un reclamo justo: desde los primeros días, De la Rúa violó los compromisos de campaña con la ciudadanía. Así dejó también la UCR. Fundó el ARI junto con el Partido Socialista. Al tiempo los dejó, denunciando actitudes “partidocráticas”. Muchos ex aliancistas se acercaron a ella, que prometía ser una opción de centro-izquierda. Pero fue cambiando sus alianzas, se juntó con ex funcionarios de De la Rúa y abandonó a sus antiguos aliados. Se peleó con todos los que la bancaron de 2001 a 2007 y ahora terminó cerrando una alianza con quienes la presionaban en otro momento: el socialismo y la UCR. Se alió con Ibarra y se peleó, se alió con Telerman y se peleó, tiene mala relación con los gobernadores de Santa Fe y Tierra del Fuego, que supuestamente militan en su mismo espacio. ¿Podemos creer que Carrió dejará de ser ecléctica si empieza a gobernar? ¿Le hará el poder recuperar su juicio?

El realismo mágico argentino nos hace pensar que sí. Y con esto no quiero decir que no haya que votar a ninguno de estos tres o a otros (con casi todos podríamos hacer el mismo ejercicio). Simplemente, creo que hay que saber que cuando votamos personas, votamos sus virtudes y sus defectos. Tenemos que ser tolerantes frente a ellos y saber que nunca, y por nada del mundo, un político va a cambiar su personalidad. Por eso, es conveniente que -a la hora de analizar el voto- se prioricen los proyectos y los partidos, frente a la inestabilidad emocional de los candidatos que no son más que simples personas, como vos y yo.