Etiqueta: medicina

Cáncer de tiroides

Mi vieja tuvo cáncer de tiroides. Enterarse de la noticia fue una cagada, especialmente cuando uno no sabe de qué se trata esa enfermedad. Frente a la primera noticia, es un cáncer. Después, con los meses y años, uno se entera de que de todos los cáncer es el más leve. Y que es de los pocos (o el único, no lo sé) que no se cura con quimioterapia.

Me volví de las vacaciones, pensé que se moría, que la cosa era irremediable. Aprendí que la cirugía le podía arruinar las cuerdas vocales y que le iba a hacer pelota algunos nervios. La cosa encima estaba más complicada porque en la prepaga le retacearon durante seis meses algunos estudios por falta de turnos médicos. El cáncer, entonces, avanzó más de lo que debía. Por suerte no fue tan grave.

La operación fue muy larga. Tenía que durar tres horas. Entró al quirófano a las 15.30 y salió pasadas las 21, es decir casi seis. En el medio, como siempre en estos casos, los médicos no daban información. Cuando salió nos enteramos que todo estaba muy avanzado y que hubo que cortar más de lo previsto.

El post-operatorio fue espeso. Cómo en la operación sacan la glándula de la tiroides (y no se puede tomar el T-4 que suple esa función), los pacientes están de mal humor y cansados… Y en el medio no se sabe cómo va a seguir el asunto.

El tratamiento terminaba -al menos en una primera etapa- con una sesión de rayos. Durante ese tiempo, mi vieja tenía que estar semi-aislada: no podíamos compartir el baño, ni la cocina, ni podía compartir la habitación con mi viejo. Yo me mudé a lo de mi novia por las noches. Pero como trabajaba en casa era inevitable volver. Ella me avisaba cuando iba a salir de su cuarto para que no nos cruzáramos. Esto fue durante tres días. Ahora, en retrospectiva, tampoco estoy tan seguro de que esas medidas hayan sido necesarias. Los médicos no se ponen muy de acuerdo en este punto.

Después de los rayos, llegaron nuevos estudios. Había que determinar si el cáncer se había expandido. Y eventualmente, hacer una nueva sesión de rayos. Por suerte, en estos seis años no apareció nada raro. Mi vieja está bien.

En este tiempo escuché decenas de casos de personas con cáncer de tiroides. Casi todos, pasan por el mismo proceso que vivió mi familia: la vida se te viene encima, hasta que te das cuenta de que hay cosas peores.

Con la noticia del cáncer de Cristina (¡qué feos los medios oficialistas omitiendo esa palabra!), me vinieron a la cabeza esos recuerdos. Quería compartirlos acá con vos.


Anuncios